3 puntos que nadie ha tocado sobre KONY 2012.

Ver KONY 2012 y los posteriores artículos al respecto: que si era legítimo, que si simplificaba las  soluciones, cuales fueron los dispositivos que utilizaban  para convencerte, si la organización que hizo el viral era en realidad maligna, que si el protagonista se masturbaba en público etc, etc… me llevaron a varias conclusiones un tanto encontradas pero que han pasado desapercibidas para la mayoría de la prensa tradicional y en cualquiera de los debates que he intentado tener al respecto.

Es por ello que me tomé la molestia de escribir estos 3  puntos que aclaran mi visión sobre el tema, para aquellos que me preguntaron, para los que no, e incluso para los que no les importa:

1. UN VIRAL, UN DOCUMENTAL, UNA PROPAGANDA.

Aquí es donde más me duele la cosa, porque cuando la prensa tradicional llama “documental” a éste viral, me queda claro lo importante que es llamar las cosas por su nombre, al menos cuando no tenemos muy claro que son. La primera impresión del concepto “documental”, remite tradicionalmente a la idea de verdad. Al menos una verdad periodística, objetiva, neutra, y en general con un aura didáctica e informativa. A pesar de que no estoy de acuerdo que se generalize el documental de ésta manera (hay muchos tipos de documentales y la barrera dentre ficción y documental es ambigua, un debate que no expondre en éste post) puedo entender que el espectador lo vincule a ello, lo cual es la raíz de un gran problema: se entiende como verdad un mensaje que tiene una intención individual/colectiva/institucional detrás.

Ésta película-viral, y no puede llamarse de otro nombre en el momento en el que está concebida para ser un viral desde su misma concepción, tiene fuertes elementos propagandísticos. Triumph des Willens (El Triunfo a la Voluntad)  de Leni Riefenstahl también es un documental propagandístico, y lo seguimos viendo con curiosidad y admiración conscientes de que fue una herramienta de control y manipulación. Genial por cierto, pero propagandística.

Ahora, para mí el problema es que se haya obviado ese gran titular donde dice “HOLA, SOY UNA PROPAGANDA” y que éste viral lleva tatuado en la frente. Desde los dipositivos del niño de 5 años, hasta la publicidad de la ONG, pasando por el comercial de los kits, todo, absolutamente todo es una invitación a participar en su causa.

No me malinterpreten, no creo que promocionar o invitar a la gente a su causa sea inadmisible, creo que a veces la propaganda es necesaria, sin embargo hay que ser conscientes de sus límites e intenciones, hay que ser conscientes de que lo que esta delante de nuestros ojos. La función de KONY 2012 no es informar, como lo han expuesto varios artículos de periódicos y bloggers, éste viral no tiene en ningún momento la función de INFORMAR o de sacar a la luz un problema, su objetivo es por medio de una información minúscula invitarte a la participación en su causa, la cual por obvias razones al ser mayoritariamente desconocida por el gran público, tiene que exponer.

En los pocos blogs o artículos donde se habla de propaganda se vincula inmediatamente a objetivos secretos estatales, o motivos alternos, a cosas obscuras detrás de KONY 2012. Sean o no ciertas, el punto es que hay una voluntad explicita de invitarte a una causa, sean los motivos que sean, legítimos o secretos, políticos o sociales, el punto es que está película quiere que formes parte de su movimiento.

Para que quede más claro:

“De forma neutral la propaganda es definida como una forma intencional y sistemática de persuasión con fines ideológicos, políticos o comerciales, con el intento de influir en las emociones, actitudes, opiniones y acciones de los grupos de destinatarios específicos mediante la transmisión controlada de información parcial (que puede o no basarse en hechos) a través de los medios de comunicación masiva y directa.”

—Richard Alan Nelson, A Chronology and Glossary of Propaganda in the United States, 1996

2. ME QUEDO CON LA INFORMACIÓN QUE RECIBO

Ahora que quedan claros los motivos, es importante ver cual es la reacción del espectador. No he podido saber que porcentaje del público del viral se ha tomado la molestia de buscar a Kony por lo menos en Wikipedia inmediatamente después de ver 30 minutos de video.

Esto, la apatía generalizada en tal cantidad de personas a no investigar más, a no informarse más y conformarse con crear un vínculo y darle al botón de share debería de ser el punto clave de las críticas y debates, no si hay o no un spot, viral, “documental”, pieza propagandística, o película parcial en su forma de explicar o simplificar algunos hechos, por favor, siempre los han habido y siempre los habrán. Entonces también tendríamos que acusar con la misma fuerza un número infinito de spots políticos, infomerciales, publireportajes y noticieros. ¿Quién de todos los anteriores no simplifica su información, para dejarla en escuetas líneas que solo resaltan la opinión/acción que quieren generar en el espectador?

Tomemos cualquier noticiero de mediodía en cualquier parte del mundo, de cualquier visión política, público o privado, un telenoticiero jamás y repito jamás (al menos que sea una cadena que dedique un espacio regular al análisis de profunidad y aún así soy un poco escéptica) dará un insight completo y profundo a un tema, ellos también simplifican y dan embarradas de información por doquier. Posiblemente si sumamos cadenas y puntos geográficos hablaríamos del mismo o más número de espectadores que tuvo el viral de KONY 2012. Y sin embargo éste periodismo “””””””serio”””””” (y si pudiera poner más comillas lo haría) jamás ha sido cuestionado y la gente también se queda tan pancha.

Por lo tanto no solo la desinformación que se ofrece, si no también la estúpida e involuntaria credulidad del espectador, que se da por bien servido por saber el trendtopic del día y adopta la postura del turno que le haya parecido suficientemente coherente. No hay una voluntad de crear una opinión propia, en parte porque se vuelve muy difícil tener una opinión sobre todo lo que se puede leer y ver en la red. Ese punto de comfort que es no saber, o no posicionarse, o no querer saber, me espanta un poco. Ahora no generalizemos, las respuestas y comments muchas veces generan cadenas de conceptos y debates muy interesantes, sin embargo, cuando algo que se sostiene tan frágilmente con argumentos tan simples como KONY 2012 y logra tal tipo de difusión es una señal de que no todos están mirando a consciencia lo que sus amigos les postean en Facebook, probablemente por que “solo es Facebook.”

3. PORQUE COMPARTIR

Y lo más rescatable de todo este movimiento es el hecho de que tanta gente se vea en la necesidad de hacer algo. No sé si es la forma, el contenido, el modo imperativo, la necesidad de pertenecer a algún tipo de movimiento tipo Egipto, indignado o OcuppyWallStreet pero hay una necesidad de no ser indiferente. Y aunque aparentemente hay algo de contradicción con mi punto anterior, el hecho de que la gente quiera actuar (aún sin estar del todo informado) es un reflejo de un cambio en la manera en que cada uno se ve en relación a los demás. Ahora, cada una de esas personas cuenta, lo haya visto y criticado, compartido, trolleado, apoyado…

No hay que perder de vista la intención que hay detrás de todas esas personas que lo compartieron, y en caso de que efectivamente Invisible Children no resulte ser la panacea, y más bien se perfile como una ONG fraude al servicio de intereses políticos y económicos, habrán jugado con la confianza de muchos y con un sentimiento de unidad global que ha costado mucho tiempo construir.



Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s