¿qué se hace con un voto?

últimamente lo que leo y veo me hace pensar en que estoy en mi legítimo derecho de votar.

De votar por un representante político. No es únicamente un derecho, también es una obligación. ¿Y qué pasa cuando no puedes cumplirla?

En Puebla hay elecciones, y por facebook y otros medios me va llegando información de como va la cosa. Entonces pienso…¿Puedo votar desde Barcelona por un representante en Puebla? No lo sé, mañana llamo a la embajada y pregunto. Pero después pensé, que la imposibilidad de votar puede estar más relacionada con el hecho no vivir en Puebla y por tanto no vivir la vida política, que con la distancia.

Esa distancia me ha servido para bien y para mal. Extraño a mucha gente, muchos lugares, muchos momentos, pero me ha ayudado para entender que significa ESA parte de mí, desde lejos, desde afuera, sin participar en la vida que he creado en México.

Ahora, me empiezo a fijar en espacios o huecos que no había visto de mi persona (precisamente por no haberlo experimentado). Uno de ellos: el de ciudadana, en cuanto a participación política se refiere.

La política nunca me atrajo. Principalmente por que desde pequeña lo he relacionado a lo negativo, a lo problemático (consecuencia de esas largas charlas de sobremesa en las comidas familiares), a lo aburrido y viejo o sórdido y de mal gusto, o lo que es propio de la burla y la indignación. Nunca he visto a un político ser aplaudido con sinceridad y confianza.  No sé que mítines me perdí, pero a mi la política nunca me ha entusiasmado.

Y ahora me doy cuenta que es una pena. Es una pena darte que cuenta que viviendo en una sociedad tan grande, de tantas posibilidades de colaboración, no hay nadie que te arrope, apoye y cuide a parte de tus padres/famila/amigos. Esto parte de mi revelación; los padres. Por que ahora mismo, mi emancipación solo se plantea, si y solo si, gracias a ellos. No se puede ser “ciudadano del mundo” solamente por que eres bien chido (o tal vez sí, pero no es mi caso).  Empiezo a ver todo lo que se tiene que hacer para ser “legal” en éste país, en Europa o en algún otro lugar del mundo (en el slang más básico de todos los regionalismos hispano-hablantes, ser legal, es ser de confianza, ser correcto, no traer problemas…no se si esa acepción lingüística aplica para mi status migratorio).

En fin, el punto es que no confío  en que alguien vele por mí, al menos que esté emparentado/da conmigo, o que sea o haya sido mi amigo, o amigo de mi familia/amigos. Es decir, el desinteresado vínculo del cariño, o por lo menos del aprecio. No puedo confiar en mi gobierno actual (refiriéndome al de México, del que soy ciudadana), para mandar a mis hijos a una escuela pública (cuando los tenga, mejor dicho), para un apoyo real a mis estudios, para una atención médica, para el financiamiento de una pequeña empresa, ni siquiera para mi funeral. No puedo confiar en ellos ni para deshacerse de mis restos.

De base no confiaba en los políticos de antes, y temo decir con tristeza, que tampoco en los de “ahora”. Y por los de “ahora” no me refiero ni siquiera a los que se están postulando para un puesto público (esta generación es a la que me refiero como “la de antes”… yo no viví conscientemente a los veteranos dinosaurios hijos de la carroña), por que la mayoría ya es de la “old school” y  algunos huelen muy mal. Los de “ahora son la gente de mi edad que empiezas a dar sus pasitos en el tema de la política… aspirantes a “políticos profesionales”.

Así como la política nunca me ha dado la más mínima de sensación de confianza, parte de ésta gente tampoco. Nunca me inspiraron confianza, hablo de la confianza intuitiva e infantil, la que te dice con quien jugar y con quien no. Y no es que los conozca de mucho, pero Puebla capital es muy chiquita. Y además somos bien chismosos.  Mi desconfianza con la política se une al ya previsto y anunciado lazo con mi desconfianza a la gente que no me daba buen rollo, o por lo menos una señal de respeto o responsabilidad. Lo siento pero es así.

Y podría pensar que las cosas han cambiado, pero no me lo creo. Como en muchas de las cosas que siguen formando parte del ritual social-político-económico de Puebla. Todo es ocasión para el negocio, siempre.

En fin, me desvió. El punto es que podría ignorar estos movimientos de apoyo político a los candidatos postulantes, y buscarme otra opción ¿no? Ignorarlos, que ellos hagan la suya y yo la mía. Es lo que tiene sentido, y prácticamente lo que propone el sistema democrático: ¿Qué no te gusta? ¡Pues no lo votes! ¿Qué este te parece más cuerdo y adecuado? ¡Pues lo votas!

Y ¿cúales son mis opciones? ¿quién de las tres (o dos, dependiendo el caso) posibles propuestas políticas mejor se adecua a mis ideas e ideales (Esto en caso de aún existan ideas e ideales en las agendas de estos personajes)? Primero, ¿Porque mis ideas se tienen que adjuntar-adecuar a las que ya tiene este señor o señora? ¿Porqué (chigados) no puede ser al revés? En el simple caso de Cholula (vease San Andrés), como se puede esperar que UN INDIVIDUO pueda representar las ideas y necesidades de tantos puntos de vista para un territorio tan(relativamente) pequeño. Clases sociales abismalmente dispares, necesidades de comunicación y transporte con propósitos distintos, sistemas educativos distintos, comunidades indígenas, extranjeros…80 ooo hab. en el 2005.

¿Y toda esta gente tiene solo ____ opciones?(aquí no sé que poner por que me meto a la página del IEE (IFE) en Puebla para ver quienes son los candidatos, y es más complicado que organizarme un viaje Juquila-Puebla-Juquila en Navidad).

¿A nadie le parece absurdo y raro? ¿Porqué los equipos de fútbol solo son de 11 jugadores? ¿Porque los métodos de educación funcionan mejor en grupos reducidos? ¿Porqué cada vez más se busca la promoción de grupos de trabajo antes que grandes estructuras escaladas? ¿Porqué los gustos musicales/fílmicos/literarios/artísticos y de ocio se subdividen cada vez más, en subcategorías? ¿No les da la sensación de que somos demasiada gente para ponernos de acuerdo?  O por lo menos, ¿que los medios que estamos usando, no se adecuan a ello? En los foros de calificación para los nuevos videojuegos, películas, en American Idol, La Academia, Big Brother u Operación Triunfo no se usan sistemas de representación escalonada, donde tu le transmites tu voto al representante de tu calle o barrio, que a su vez se lo presenta la jefe delegacional o presidencia auxiliar que a su vez se lo transmite al ayuntamiento que a su vez se lo transmite a tu diputado o senador en el mejor de los casos, que después lo discute con un comité y entonces hace un propuesta, (si alguien consigue hacer un diagrama real se los agradeceré) y tu candidato a pasar a la siguiente ronda o ser la mejor película de la semana pasa la moción. Votas y punto (si las votaciones son veraces es otra cosa, pero creo que se entiende mi punto). Yo tal vez simpatizo con él por que es medio tranny y canta lo que me gusta, y a tí te gusta el otro por que esta bien bueno!

También hay algo me dice que una sola persona no puede representar el derecho gay al matrimonio, la necesidad de una mejor educación a nivel básico, precios más justos para el campesinado en sus productos, mejores vías de comunicación y transporte, empleo, pensión justa para un jubilado….sigo? Eso significa que debería escoger a un montón más de personas, no solo a una dos, tres, o  cuatro para cada escalafón. ¿Por ejemplo, un gabinete? ¿Por que el gabinete presidencial no está sujeto a voto? ¿Por qué yo si tengo que jugar con Menganito en el equipo de fut, aunque me caiga fatal, pero sé que es el mejor defensa que tenemos y que gracias a él podemos ganar?

Si yo, tuviese que organizar todos estos temas de interés público, para un rodaje de una película donde cada tema es una escena….¿Cuánto tiempo sería necesario dedicarles a cada uno en pantalla…CUANTO TIEMPO TOMARÍA pensar y reflexionar sobre cada uno de ellos?  En una película, ESTO no me cabe. Lo que me hace pensar  que sólo personas verdaderamente excepcionales, son capaces de llegar llegar a todo esto. Y más que eso, un corazón y bondad especialmente superior para trabajar por y para la gente.

Lo siento pero no lo veo en la gente de mi generación ni de las anteriores. El corazón no brilla, los ojos tampoco y muchas veces las narices están hinchadas. La habilidad de movimiento, palabra, diplomacia y conciliación tampoco existen. La destreza mental tampoco me parece su fuerte. Tal vez es una cosa que viene con el tiempo. Prefiero rectificarme, prefiero equivocarme y arrepentirme de no haberles dado un voto de confianza antes que verme en lo correcto. Pero mi experiencia me indica a que no será así. La experiencia en la política es justamente lo opuesto a un aval de confianza.

Entonces, cuando no hay ninguna opción que te represente, ¿Qué hace con un voto? ¡Ah!, votar o no votar, he ahí el dilema. La estadística contra la moral. “El menos peor” contra  “yo no legitimaré el sistema con mi participación”. Abstención, omisión, voto nulo, voto en blanco… Muchas son las posibles estrategias para demostrar que no estamos de acuerdo en cómo se están haciendo las cosas. Lo que tocaría es organizarnos para dejar clara nuestra postura. Pero hay muchas dudas, muchos puntos de vista (que promover la abstención es ilegal, que si nos organizamos jugamos su juego, que la alianza con el partido y volvamos a empezar), ¿Cómo ponernos de acuerdo para “no votar” sin organización previa? El problema no es que seamos necios o tontos…es que somos muchos y que solo participamos de vez en cuando, cada equis tiempo, en la toma de decisiones (cada vez que hay elecciones). En resumen: mucha gente que decide poco.

¿Será verdad que podríamos olvidarnos de las peleas y descalificaciones entre políticos cada tarde en el noticiero? ¿Será posible que yo tuviese una decisión en si una carretera pasa por mis tierras o no? Será posible que yo decida que tratados comerciales firme mi país con otros? ¿O decidir cuanto LE PAGO a la persona por representarme? ¿O que alguien me explique en cristiano por que el transporte público subió de 2.50 a 5.00 pesos en 4 años (por lo menos en Puebla…hasta donde yo me quedé), teniendo exactamente el mismo servicio, si no es que pior?

Pensemos en el político como en un manager o representante de una banda o actriz/actor. ¿Le seguiríamos pagando lo que le pagamos (que no es poco) por dejarnos sin empleo, y saquear todo lo que tengo en mi casa para según comprarme un vestuario nuevo? ¿Será que tal vez tendría que cambiar de manager? Pero, todos los managers son iguales. Entonces señores y señoras, si ustedes tuvieran una banda, o fueran actores/actricez y dependieran de un representante para que “les organice/busque” unas chambas, y subsistir a base de su profesión que tanto aman…no irían a buscar a alguien pa que les haga de manager? Igual no necesitan contratar a nadie, igual alguien lo hace voluntariamente, o necesitas tan solo el apoyo de un profesor de la universidad, o el marido de la vecina que es ex-bailarín y que te puede decir donde buscar chamba. Por algo los primeros y mejores managers son los padres. Por que lo hacen desinteresadamente (mi padre nunca me ha cobrado por un consejo profesional), con todo el cariño y amor del mundo con la necesidad de salvaguardar tu integridad (presente y futura) a base de su apoyo o de lo que creen más apropiado en función a sus perspectivas.

Eso es lo que yo quiero de un gobierno.

Tal vez no hay que buscar tanto “manager profesional” y enfocarnos en la gente que realmente tiene una vocación por “buscarnos las chambas” y darnos un “consejo profesional”. La gente que tiene la verdadera voluntad de vernos plenos como sociedad, y que ha trabajado para ello.

¿Verdad, qué no le preguntas al plomero como se construye una pared? ¿Ni le preguntas al dentista qué constitución empresarial es la más adecuada para tu negocio? Ni a la maestra de solfeo si debes de jugar de medio o delantero? ¡Entonces por que chingados seguimos preguntándole al abogado en derecho penal (diputado o senador en turno quien vota por usted y por mí en su respectiva cámara) si se debe de construir éste aeropuerto aquí o allá? ¿Si los recursos acuíferos del país son suficientes? ¿Con quién consulta ésta gente que ésta tomando tan maravillosas decisiones? ¿Me gustaría conocer al urbanista que vio viable un segundo piso del periférico…o al que diseño el plan urbanístico de La Noria-Angelópolis con el mayor número de centros comerciales por kilometro cuadrado del mundo (no es dato oficial, pero apoco no?)!.

Esto es sentido común. No quiero entrar en términos de alianzas, poder, intereses económicos y todo los factores que realmente condicionan estas decisiones. Son tan obvias y elementales que ofenden.

Pero mantengo mi duda: ¿Qué hago con mi voto?

Darlo no lo voy a dar así como así…. estas cosas no se dan así como así… ya lo decía mi madre…

Entonces, que hago con él. Tal vez me traeré a mi casa la boleta, le borraré los nombres y  haré mi propia elección.  Postulando a esos candidatos que creo que quiero ver que dirijan la vida de mis padres, mis hermanos, mi familia y mis amigos. ¿Se imaginan que bien bailaríamos jarocho después de un sexenio con Amalia Hernández, que tan distinto sería la Secretaría de la Defensa Nacional a cargo de Jose Agustín o algún escritor de la “onda”, si CONACULTA lo llevarán desde Tijuana los de Nortec, si la selección mexicana la dirigiesen Cuarón, Iñarritu y del Toro …y  la Secretaría de Economía cualquier ama de casa, de esas que se apuntan hasta las tortillas en esa libretita de las cuentas…? Yo pusé puro artisteo por que es lo que me incumbe…pero no descartaría ninguna figura científica, deportiva, catedrático, analista, sociólogo, artesano, profesional u obrero para cualquier otra labor “política”…(entendiéndola como lo planteo en este manuscrito, no como es actualmente).

¿Qué significa el proceso electoral y para que sirve?

Tal vez me estoy desviando del tema, pero realmente… ¿que demonios hago, participando en un sistema político que no me sirve, que no funciona? YO ME ABRO, pero no para que hagan lo que quieran, si no para proponer y buscar opciones, que por lo menos sacien mi necesidad de sentir mi derecho político plenamente satisfecho. Se aceptan todo tipo de sugerencias, desde crear una comuna – territorio independiente del Estado Mexicano – en medio de la Sierra Huasteca… hasta la inscripción en un nuevo padrón electoral paralelo al federal que busque propuestas de gobierno alternativo.

Espero de todo corazón, que tú tampoco sepas hacer con tu voto.

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